¡Correo interclubes! (Responde Retiro)

20 05 2017

¡En el CJ Retiro ya están respondiendo al envío del CJ San Telmo!

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Aviones + preguntas en CJ San Telmo

18 05 2017

El sábado pasado lanzamos aviones de papel con preguntas. Atajábamos alguno y contestábamos. Se armaron estos diálogos anónimos:

Ronda de aviones - CST

-¿Qué es lo que más te gusta de venir al poli?

-Las nuevas amistades.

-¿Qué te hace feliz?

-Estar con amigos.

-¿Por qué Dani es flaco?

-Por genética.

-¿Qué es el amor?

-Lo es TODO.

-¿Qué música escuchás?

-Blues, tango.

-¿Qué comida te gusta más?

-El asado.

-¿Alguna vez hiciste algo de lo que te arrepentís haber hecho?

-Sí, confiar demasiado.

¡Animate a hacerlo en tu club!





¡Correo interclubes!

18 04 2017

En el Club de Jóvenes San Telmo arrancamos con el primer envío para el Club de Jóvenes Retiro. Les mandamos cartas individuales, afiches grupales, dibujos, recortes y algunas cosas más…

8 de abril - escritura envío8 de abril - afiche





“Todo con…” en Club San Telmo

7 04 2017

Ramón robó ratas rápidamente. Ramón rajó recolectando ramas rotas, rodeando rejas rojas y rotas.

La Laura lima limones limpia la lámpara.

López limpió los lospe.

Grandes gatos grises gruñen gravemente.

Guido gorrea gomas griegas.

Isla Inglaterra inútil.





Malvinas en Club San Telmo

2 04 2017

El sábado pasado durante la merienda conversamos sobre la Guerra de Malvinas, miramos dos cortometrajes y compartimos un fragmento de este poema:

sabado 1 de abril 2017

Brindis

Subía y bajaba colinas
hasta llegar al soldado Sañisky
Le daba un abrazo
le ponía entre las manos
mi paquete de Marlboro
esto es tuyo -le decía-
es todo lo que tengo
y nos dedicábamos a echar humo
igual que aquellos agujeros
que de pronto aparecían
en la turba como un
acné irremediable

Hoy cuando nos juntamos
en algún cumpleaños
y enciendo un cigarrillo
sentimos que estamos allá de nuevo
Entonces mi amigo
–que ya no fuma-
me pone en la mano
una copa de vino
y miramos cómo corren
nuestros hijos
cómo hablan nuestras mujeres

Y porque aún nos perdura
la tristeza es que estamos felices
y porque sabemos que de alguna
manera no nos han vencido
es que brindamos

Gustavo Caso Rosendi. Poeta argentino, Esquel (Chubut), 1962. Actualmente vive en La Plata.





Cadáver exquisito en el Club San Telmo

3 12 2016

¿Qué es el Cadáver Exquisito? Es un juego para escribir historias y poemas sorprendentes entre varias personas.
¿Cómo se juega? En ronda, cada participante escribe al comienzo de una hoja una frase sin que los otros la lean. Dobla la punta de la hoja para tapar lo que escribió. Se la pasa al jugador de la derecha. Al mismo tiempo recibe la hoja del jugador de la izquierda. Sin leer
lo que escribió el otro, escribe en la hoja recibida otra frase. Vuelve a doblar y pasar la hoja. Esto se repite todas las veces que se quiera. Después se desdoblan las hojas y se leen los textos resultantes. En general surgen textos inesperados, con una mezcla de absurdo y humor.

Acá compartimos algunos creados durante una merienda en el Club San Telmo.

1 / Nicolás el verdulero se encuentra con la señora de la esquina de San Juan.
-Si seguís así, morís mañana.
-No lo quise asesinar, solo darle un beso.
Entonces se les apareció un gnomo. Lo siguieron y llegaron a un río entubado de
la ciudad y se quedaron a vivir.

2 / Ayelén se encuentra con Querubín.
-¡Tanto tiempo!
-Te espero.
Se le aparece un animal mitológico con cuernos y rara dentadura. Se asusta
pero después se encariña.

3 / Un sombrero colorado se encuentra con Miguel en el Parque Lezama.
-Estoy feliz.
-Ya no queda ni vino ni Sprite.
Se les aparece aquel niño con alma de demonio y se van muy lejos a la
montaña.

4 / Había una vez un hojalatero llamado Juan. Se encuentra con el sombrero que había soñado en las cataratas del Iguazú.
-¿Hace cuánto tiempo estabas esperando?
-Bajo la lluvia hace mil horas como el perro y cuando llegaste le dije Loco.
Se les apareció Messi más 10 pibes. Luego del ataque que tuvieron no volvieron a salir más a la calle.

5 / Un perro callejero se encontró con una araña en la playa.
-Hola, ¿cómo estás?
-Bien.
Se les aparecieron las ganas de participar. Ellos asustados corrieron por el bosque y cuando los alcanzó abrieron los ojos: ¿todo fue un sueño?

Autores: Carlos – Ricky – Eugenia – José – Gabriel – Samira – Belén – Sofía – Juan
“Queru” – Andrés – Diego – Silvia





Miradas en el Lola Mora

13 05 2014

 

 

 

En el Taller de los Viernes del Lola Mora nos detenemos a mirar….

 

  • Mirar es poder aprender de las cosas que pasan alrededor de cada uno.

Uriel Rodríguez

 

  • Mirar es observar al otro con detalle; conocer algo que por ahí no conocías…

Aldana Salas

 

  • Mirar es saber por dónde caminar, y saber elegir… ya que sin vista no podés ver que camino tomar. También es un tipo de comunicación, porque con miradas se pueden decir muchas cosas.

Antonella Gómez

 

  • Mirar es apreciar, sentir y saber. No sólo es mirar lo superficial también se aprecian otras cosas fuera de lo material. También es entender el mundo como natural y deducirlo sin tanta ciencia o exactitud. Mirar es saber ver, crecer y entender a uno mismo, y a los otros.

Rodrigo Carbajal

 

  • Mirar es expresarle a otro/a lo que sentís a través de la mirada, de mostrarle amor y felicidad a alguien.

Carolina Manfroni

 

  • Mirar es prestar atención a una persona, es poder ver y es una forma de demostrar un sentimiento.

Elizabeth Cari

 

  • Mirar es ver a tu alrededor, mirar los sentimientos, su rostro, ver cómo es la otra persona.

Lidia Laura Rodríguez

 

  • Mirar es ver al otro para saber como es. Reconocer.

Malena Aguilar

 

  • Mirar es ver tu entorno; observar lo que pasa en el exterior de las cosas, personas, TODO. El cuento para mi fue como una representación de la realidad; como cuando la gente te choca representa peleas, la falta tal vez de amor o consideración.

Micaela Charra

 

  • Mirar es poder ver un futuro. Seguir hacia adelante. Mirar las cosas que te gustan, ya sea una película u otra cosa. Disfrutar cada momento y guardarlo en nuestros ojos.

Micaela Ortiz

 

  • Mirar su suele confundir con ver. Pero es muy distintos. Mirar es más allá de lo que tus ojos por si solos ven. Mirar es observar, es percibir, es entender. Mirar es detenerse a observar y encontrar aquellas cosas que sólo viendo no se ven; ya sea a nosotros mismos, al otro, a algún objeto. Al mirar siempre descubrimos algo nuevo…a veces buscando o simplemente no.

Rocío Álvarez

 

  • Mirar es observar una persona, objeto o camino en diferentes estados o posiciones. Yo veo cómo son, cómo ríen, cómo están y descubro cómo siente por cada mirada.

Florencia Dossantos

 

  • Mirar es una forma de comunicarse; a veces con una mirada podes expresar mucho, y no es necesaria la palabra. Conoces cosas o personas; experimentas.

Camila Castro

 

  • Mirar es ver lo que deseo, y a todos. Miradas cortas o largas. Para verlos pero con el sólo echo de mirarlos… tener idea de cómo son.

Ariane Vázquez

 

 

La historia de las miradas

(del  Libro “Los Otros Cuentos” del Subcomandante Marcos)

 

“Mira Capitán (porque debo aclararles que en el tiempo en que yo conocí al Viejo Antonio tenía yo el grado de Capitán Segundo de Infantería Insurgente, lo que no dejaba de ser un típico sarcasmo zapatista porque sólo éramos 4 –desde entonces el Viejo Antonio me llama “Capitán”), mira Capitán, hubo un tiempo, hace mucho tiempo, en que nadie miraba…

 

No es que no tuvieran ojos los hombres y mujeres que se caminaban estas tierras. Tenían de por sí, pero no miraban. Los dioses más grandes, los que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí habían nacido muchas cosas sin dejar mero clarito para qué o por qué o sea la razón o el trabajo que cada cosa debía de hacer o de tratar de hacer. Porque de que cada cosa tenía su por qué, pues sí, porque los dioses que nacieron el mundo, los más primeros, de por sí eran los más grandes y ellos sí se sabían bien para qué o por qué cada cosa, eran dioses pues.

 

Pero resulta que estos dioses primeros no muy se preocupaban de lo que hacían, todo lo hacían como fiesta, como juego, como baile. De por sí cuentan los más viejos de los viejos que, cuando los primeros dioses se reunían, seguro tenía que haber una su marimba, porque seguro que al final de sus asambleas se venían la cantadera y la bailadera. Es más, dicen que si la marimba no estaba a la mano, pues nomás no había asamblea y ahí se estaban los dioses, rascándose nomás la barriga, contando chistes y haciéndose travesuras.

 

Bueno, el caso es que los dioses primeros, los más grandes, nacieron el mundo, pero no dejaron claro el para qué o el por qué de cada cosa. Y una de estas cosas eran los ojos. ¿Acaso habían dejado dicho los dioses que los ojos eran para mirar? No pues. Y entonces ahí se andaban los primeros hombres y mujeres que acá se caminaron, a los tumbos, dándose golpes y caídas, chocándose entre ellos y agarrando cosas que no querían y dejando de tomar cosas que sí querían. Así como de por sí hace mucha gente ahora, que toma lo que no quiere y le hace daño, y deja de agarrar lo que necesita y la hace mejor, que anda tropezándose y chocando unos con otros.

 

O sea que los hombres y mujeres primeros sí tenían unos sus ojos, sí pues, pero no miraban. Y muchos y muy variados eran los tipos de ojos que tenían los más primeros hombres y mujeres. Los había de todos los colores y de todos los tamaños, los había de diferentes formas. Había ojos redondos, rasgados, ovalados, chicos, grandes, medianos, negros, azules, amarillos, verdes, marrones, rojos y blancos. Sí, muchos ojos, dos en cada hombre y mujer primeros, pero nada que miraban.

 

Y así se hubiera seguido todo hasta nuestros días si no es porque una vez pasó algo. Resulta que estaban los dioses primeros, los que nacieron el mundo, los más grandes, haciendo una su bailadera porque agosto era, pues, mes de memoria y de mañana, cuando unos hombres y mujeres que no miraban se fueron a dar a donde estaban los dioses en su fiestadero y ahí nomás se chocaron con los dioses y unos fueron a dar contra la marimba y la tumbaron y entonces la fiesta se hizo puro borlote y se paró la música y se paró la cantadera y pues también la bailadera se detuvo y gran relajo se hizo y los dioses primeros de un lado a otro tratando de ver por qué se detuvo la fiesta y los hombres y mujeres que no miraban se seguían tropezando y chocando entre ellos y con los dioses. Y así se pasaron un buen rato, entre choques, caídas, mentadas y maldiciones.

 

Ya por fin al rato como que se dieron cuenta los dioses más grandes que todo el desbarajuste se había hecho cuando llegaron esos hombres y mujeres. Y entonces los juntaron y les hablaron y les preguntaron si acaso no miraban por dónde caminaban. Y entonces los hombres y mujeres más primeros no se miraron porque de por sí no miraban, pero preguntaron qué cosa es “mirar”. Y entonces los dioses que nacieron el mundo se dieron cuenta de que no les habían dejado claro para qué servían los ojos, o sea cuál era su razón de ser, su por qué y su para qué de los ojos. Y ya les explicaron los dioses más grandes a los hombres y mujeres primeros qué cosa era mirar, y los enseñaron a mirar.

 

Así aprendieron estos hombres y mujeres que se puede mirar al otro, saber que es y que está y que es otro y así no chocar con él, ni pegarlo, ni pasarle encima, ni tropezarlo.

 

Supieron también que se puede mirar adentro del otro y ver lo que siente su corazón. Porque no siempre el corazón se habla con las palabras que nacen los labios. Muchas veces habla el corazón con la piel, con la mirada o con pasos se habla.

 

También aprendieron a mirar a quien mira mirándose, que son aquellos que se buscan a sí mismos en las miradas de otros.

 

Y supieron mirar a los otros que los miran mirar.

 

Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas por parirse.